Esta investigación en los alrededores de la incineradora de residuos de Valdemingómez fue realizada por la red Acción España. En un primer momento se realizó una exploración para identificar las posibilidades de biomonitorización en la región en torno a la incineradora de residuos sobre biomarcadores como los huevos de gallina de traspatio y la vegetación (agujas de pino, hojas y musgos). Este estudio se centra principalmente en los musgos, las agujas de pino de Alepo – Pinus halepensis, las hojas de árboles de hoja ancha (olmo de campo – Ulmus minor) y los árboles de hoja perenne de ciprés de Arizona – Cupressus arizonica. Las muestras de vegetación se toman en lugares concentrados en un círculo de < a 2 km de distancia de la incineradora de residuos de Valdemingómez.

Los pinos están muy extendidos entre las especies de hoja perenne y se caracterizan por su alto contenido en grasa. Las agujas de pino se han utilizado durante muchas décadas para controlar la contaminación atmosférica por contaminantes orgánicos persistentes (COP), como las dioxinas (PCDD/Fs), a escala mundial y regional.

Las agujas de pino duran más de 2-5 años en los pinos, dependiendo de la especie de pino. La absorción de dioxinas a través de las agujas de los pinos puede tener lugar de forma continua año tras año.

Desde 2018 Valdemingómez está incinerando más de 300.000 t/año. La energía de esta planta de incineración WtE de fracción valorizable procede actualmente de varias plantas de clasificación y reciclaje que procesan residuos sólidos urbanos (RSU): la planta de La Paloma, la planta de Las Dehesas y la propia planta de Las Lomas. Todas estas plantas están ubicadas en el Parque Tecnológico de Valdemingómez.